viernes, 26 de septiembre de 2008

Día 9: No hay más cera que la que arde

Y arde más bien poco. Ya hemos visto todas las películas a competición, y como el año pasado, no tengo una película que me arrebate, que vaya a defender a capa y espada de cara a la concesión de la Concha de oro. En Magazinema hemos puntuado todas las películas, y yo no he pasado del 6. Y mira si tenía esperanzas puestas en el día de hoy, pero tanto Daniel Burman como Kim Ki Duk me han decepcionado. De hecho no me quedan ganas ni de hablar de sus pelis.
Llega el momento del reparto del botín. Llega el momento de las quinielas. Y esta es la mía, que no tiene porqué ajustarse a lo que vaya a decidir el jurado. Mañana saldremos de dudas, y esperemos que no toque pataleo en la lectura del palmarés.
-Concha de oro a la mejor película: Aruitemo, aruitemo, de Hirokazu Kore Eda.
-Concha de plata a la mejor dirección: Courtney Hunt por Frozen river.
-Concha de plata a la mejor interpretación masculina: Colin Firth por Génova. (Pocos hombres protagonistas, y casi me lo he jugado a los chinos)
-Concha de plata a la mejor interpretación femenina: Verónica Echegui por El patio de mi cárcel y Tsilla Chelton por Pandoranin kutusu. (No podía decidirme)
-Premio especial del jurado: Tiro en la cabeza de Jaime Rosales. (Ya sabéis porqué, por los güevos)
-Mejor fotografía: Jens Schlosser por Den du frygter. (Tampoco he visto ninguna foto especialmente notable, pero este premio como todos a excepción del especial del jurado, ha de concederse).
-Mejor guión: Isabelle Hébert por Maman est chez le coiffeur.
Mañana a las 16:00 horas se conocerá el palmarés, y tras ello, el cine volverá a ser una referencia más en este blog, tan importante como cualquier otro desvarío que pueda pasar por nuestras cabezas, que esto no deja de ser un capricho, una terapia, un ejercicio, una pequeña pasión. Pero mañana, el desenlace.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Día 8: La niña del camisón de cruces

Quería hablaros de Camino, la película de Javier Fésser que hoy se ha proyectado en la sección oficial, más que nada porque he salido de la proyección desconcertado, no sabía si me había gustado o no. Aburrir no me había aburrido en los 140 minutazos que dura la película, que no es poco, pero no acababa de interiorizarla, y como dentro de un rato voy a entrevistar al propio Fésser, vamos a ver si poniendo sobre la pantalla lcd de mi ordenador en la redacción de HERRI IRRATIA LOYOLA MEDIA las sensaciones que todavía palpitan en mi mente, me aclaro yo mismo.
Pero antes de esto, me dicen que ayer en el canal 24 horas de TVE, en el espacio dedicado al zinemaldia, citaron este blog como una de las fuentes con las que informarse en torno a este evento. ¡Qué cosas! Habrá que ver la estadística de entradas al blog en el día de hoy, pero ya empieza a pesarme la responsabilidad, y es que uno escribe en voz baja, pero nunca sabe qué difusión va a darle a lo escrito este amplificador llamado Internet. Como de bien nacidos es ser agradecido, yo también voy a recomendar el canal 24 horas de TVE como un buen referente informativo: ¡Cómo no lo va a ser, si hasta conocen este blog!
Camino se inspira en una historia real, de hecho la niña protagonista (en la película cambian los nombres) está en proceso de beatificación. Una niña que pasó un calvario médico terrible en el seno de una familia del Opus dei, e historia a través de la cual vemos cómo no hay porqué buscar la paja en el ojo ajeno, véase el fenómeno talibán en el islam: En el catolicismo el fanatismo también tiene representación.
La "obra", así llaman al Opus dei sus integrantes. No se cómo habrá sido el proceso de documentación, pero las reacciones ante los fatales problemas de salud de la niña protagonista por parte de sus familiares, a excepción del padre, que en la película parece tener algo más de "sentido común", no está cegado por la manipulación a la que se ve sometida la madre por parte de los religiosos de esa prelatura personal de la iglesia católica, son escalofriantes. Los caminos del señor pueden ser inescrutables, pero sin ser yo practicante, no percibía como cristianos los consejos, la orientación "espiritual" que recibía tanto la madre cómo la hija mayor. No se si realmente el Opus dei funciona como nos lo muestran a través de la experiencia de esa hija mayor que es numeraria auxiliar, pero tampoco creo que el Opus haga mucho por mostrarse transparente ante la sociedad.
Jugaba yo en el título de esta entrada con el título de El niño del pijama de rayas, y es que en este caso también se contraponen de manera brutal el mundo de los adultos, el de los integrantes del Opus dei, con esa mirada infantil, con esa niña que solo busca el amor. Fésser en sus anteriores películas se ha desenvuelto en universos surrealistas, y en este caso en la mirada infantil sí que desarrolla esa visión, única manera de evadirse de esa terrible realidad en la que está sumida, pero en la historia de los adultos el tono melodramático hace que la película no esté equilibrada, y si el objetivo de Fésser, que según parece así lo ha comentado en la rueda de prensa, era contar la historia de esa niña desde su mirada, al final quien se lleva el gato al agua es el melodrama, o sea que según lo dicho por el director podría ser una película fallida, y es que la denuncia convive con la necesidad de evadirse, pero es tan dura la realidad, que nos tumba.
Cambio de tono en la filmografía de Fésser, que decía que esta historia habitaba en su mente incluso antes de El milagro de P. Tinto, pero nos gustaba más cuando la fantasía, lo surreal, mandaba: Ya se que la realidad se impone, pero el cine, también puede ser evasión, y de su mano nos habíamos evadido la mar de felices.
Por cierto, los actores sublimes, en especial la madre, Carme Elías, y la niña, Nerea Camacho: todo un descubrimiento. Vuelvo a la realidad, que hay que preparar el Magazinema de hoy. Y el lunes, a las 16:05, ¡vuelve La última seducción!

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Día 7: Objetivo cumplido

Quería una foto con ella y aquí está: Tsilla Chelton, protagonista de Pandora's box a sus ¡90 años! Cualquiera que haya asistido a un rodaje sabe lo duro que puede resultar, y ahí sigue esta mujer llena de pasión por la interpretación, con un papel muy quedón en esta peli, aunque de un único registro, sin evolución a lo largo del metraje, pero estaría bonito que le dieran el premio de interpretación femenina, más por su trayectoria, su edad, sus ganas, que por probablemente ser la mejor interpretación femenina de la sección oficial: Ese honor por ahora le correspondería a Verónica Echegui, pero ya tendrá tiempo y probablemente oportunidades esta joven actriz para ver reconocida su labor, o sea que ¡concha de plata para Tsilla! Haría buena pareja con el ganador masculino de la pasada edición, el actor chino Henry O.
De las pelis de hoy, me quedo con la japonesa Aruitemo aruitemo, aunque para el gusto occidental demasiado japonesa, los personajes no exteriorizan sus sentimientos, pero ese es el objetivo de un festival, ofrecer miradas distintas, o sea que no le vamos a achacar que sea demasiado japonesa, ¿no?

martes, 23 de septiembre de 2008

Día 6: ¡Olé sus güevos!

Pues sí señor, olé sus güevos. Hablo de Jaime Rosales. El gran triunfador de la última edición de los premios Goya con La soledad. Y como siga en esa deconstrucción fílmica así se va a quedar, solo. El tema de cómo se conjuga cotidianeidad y violencia es una constante en su corta filmografía, en este caso tomando como excusa el asesinato de 2 guardias civiles en Capbreton en un encuentro tan fortuito como fatal.
Hay diálogos, pero no se escuchan. Observamos la vida a distancia, las situaciones cotidianas de cualquier persona, desayunar, ir a tomar un café, charlar con un amigo, sacar dinero de un cajero... Solo que en este caso, esa rutina es la de un etarra. No hay tensión dramática, no hay subrayados, aunque desde el instante en el que se eligen unos momentos determinados y se obvian otros, ya hay una intención. La de Rosales es la de mostrar que aquel que mata no es tan diferente a cualquiera de nosotros. Que probablemente es más lo que nos une que lo que nos separa. Y todo esto sin un lenguaje cinematográfico convencional. Más cercano a la videocreación que al cine de consumo. Pero aunque el lenguaje esté libre de ataduras, los corsés de la distribución obligan a que, si quieres que tu película llegue a los cines, ha de llegar a los 85 minutos, y en este caso algo que podía ser atrevido y brillante con una duración notablemente más corta, se convierte en algo atrevido pero mortal para cualquier espectador cuyo nivel de snobismo no esté disparado. La de la duración stándar de los largometrajes cinematográficos, esa es la última frontera que le queda por derribar a Jaime Rosales, pero ¿se atreverá?

lunes, 22 de septiembre de 2008

Día 5: "¿Cómo vas a vivir John? Día a día..." (Rambo)

06:50 - Suena el despertador.
07:50 - 07:55 - Entro como toda esta semana en el programa El kiosko de esta santa casa para contarles qué ha dado de sí el finde y avanzarles lo más destacado de hoy.
09:00 - 10:30 - En el Kursaal proyección de El patio de mi cárcel, la película de Belén Macías. Lugares comunes del género, con esa novedad del protagonismo femenino, que es donde reside la principal virtud de la película, con un casting muy brillante, y una Verónica Echegui que podría entrar en las quinielas de cara al premio de interpretación femenina.
11:00 - 11:30 - Paso por la emisora, gestiones: Recabar información, llamar a Déborah de prensa de El deseo para atar la entrevista con Belén Macías, y también a Sandra de prensa de El truco del manco para atar la entrevista con el equipo de la peli.
11:30 - 11:40 - Me llaman como todos los días de Radio popular de Bilbao para que les cuente cómo va la cosa cinéfila.
12:00 - 13:50 - Proyección en el Kursaal de la película turca Pandora's box: Aunque le pesa el metraje, podía haber contado lo mismo quitándole 15 minutos, y la película saldría ganando, tiene su punto, y sobre todo, un toque muy de festival. Podría ser una de las outsiders al palmarés. ¡Quiero una foto con la abuela protagonista!
14:00 - 14:20 - Paso por las entrañas del Kursaal, donde está la zona de prensa: Recoger dossieres, curiosear un poco en la rueda de prensa de Pandora's box para ver si ha venido la actriz que interpreta a la abuela: ¡Sí está! A ver cuando la pillo, y si la reconozco, que está muy cambiada.
14:30 - 15:00 - En la sala club del Victoria Eugenia, entrevisto a Santiago Zannou, director de El truco del manco. Quería charlar con el prota, El Langui, pero está muy solicitado, y finalmente desisto.
15:00 - 15:30 - Avituallamiento rápido.
15:45 - 16:00 - Entrevisto a Belén Macías.
16:00 - 17:30 - Preparar el Magazinema de hoy. Y hacer gestiones para el de mañana.
17:30 - 19:00 - Ha quedado completito el programa. Por hoy suficiente.



domingo, 21 de septiembre de 2008

Día 4: ¿Cuando llega el recreo?

Travesía del desierto: Un desierto que pasa por Génova y por un instituto parisino. Winterbottom es quien nos hace deambular como pollos sin cabeza por la ciudad italiana de la mano de un padre, sus dos hijas, y la madre muerta, que también pasaba por ahí. La de Bajo Ulloa no, ya podía ser, la madre de las 2 hijas, muerta en accidente de tráfico. Se supone que tenemos que compartir ese duelo, vivirlo, vivir la muerte, la ausencia, el dolor, el cómo seguir adelante, pero la película de Michael Winterbottom también deambula como un pollo sin cabeza.
La segunda etapa de esa travesía por la sección oficial nos llegaba de la mano de Christophe Honoré, La belle personne se titula la película. Amoríos de instituto. El cine francés a menudo se pasea por el filo de la navaja, a un lado lo sutil, lo sublime, las relaciones humanas plasmadas como pocos cineastas saben hacer, y al otro, la pedantería insufrible, el blablablá almidonado. ¿Quien se puede creer los diálogos que mantienen profesores y alumnos en esta película? Llevada de manera confusa, por momentos no distinguimos los personajes, incluso hay un profesor que parece un alumno más, y la trama se enreda sobre sí misma, con el leit motiv de que el amor o es perfecto o no es, y eso, que no es. Ni amor, ni película, ni ná. O sea que me veo en la obligación de suspender a Monsieur Honoré, y me voy al recreo, que ya toca. Adieu.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Día 3: Quemada antes de ver

Hace 5 minutos que he salido de ver el pase para la prensa de Burn after reading, la nueva película de los hermanos Coen. Algunos se reían. Y bastante. Daba la sensación que habían ido a reírse, predispuestos ante esa ola en la que ya están subidos los Coen, como pasa también por ejemplo con Woody Allen, o como en los conciertos en los que antes incluso de que el grupo toque un solo acorde, el público ya está entregado. Yo iba sin prejuicios, ni a favor ni en contra, pero eso sí, con ganas de ver la película, y es que los Coen acostumbran a ser una apuesta segura, en cuanto a la calidad de sus películas, eso creo que es indiscutible, aunque a mi personalmente hay algunas que me gustan, y mucho, y otras me dejan frío. Y a primera sensación, me parece que Burn after reading se va a quedar en ese segundo grupo.

Los Coen a menudo suelen dar una vuelta de tuerca de más a los géneros, suelen cruzarlos, pervertirlos, y en este caso juegan con el género de cine de espías. Y es que los rusos ya no son lo que eran. Y la CIA ya no sabe a quien vigilar. Y menos si son los monitores de un gimnasio quienes venden los secretos a cambio de un pack de operaciones estéticas. Y si todo el mundo va saltando de cama en cama.


Está bien, vale. La película, digo. Ha sido número 1 en taquilla en su estreno estadounidense con 19 millones de dolares recaudados. Supongo que es el primer top at the box office de los Coen, después de mucho cine, muchas películas, algunas independientes, otras con la etiqueta de "independiente", que no es lo mismo. Se merecen el éxito que están cosechando, me alegro. Con amigos como George Clooney y Brad Pitt todo es más fácil, por supuesto. Mr. Pitt tiene uno de esos personajes que le gustan, transformado, no tanto físicamente como en la personalidad de su personaje. Y tanto que le gusta transformarse y afearse, seguro que le encantó cómo acababa su personaje al leer el guión.


Y hasta aquí puedo escribir. Paro, no vaya a ser que se queme después de leer, o me queme yo, que sólo llevamos 3 días de festival y me comprometí a estar a pie de blog a diario. Como si me sobrara tiempo estos días, pero bueno, está bien plasmar las sensaciones, aunque sea a 5 minutos de haber visto la peli, en este blog. Me da que Burn after reading tampoco va a ser de esas películas que rumiándolas, dándoles tiempo, crecen en mi interior. Pero bueno, si cambio de opinión, prometo contároslo. A no ser que la marea de visionados fílmicos acabe dejando en el rincón del olvido la peli de los Coen. Sería una buena noticia, señal de que estoy viendo buenas pelis, aunque no tengo mucha fe en ello. A ver si hay suerte. Hasta mañana.